Las Culturas Indígenas
Los tours culturales están principalmente enfocados a los pueblos indígenas del valle del Omo. Al visitar estas singulares culturas uno aprende a diferenciar lo que es realmente una necesidad vital, de lo que es sólo cosmética. Ayuda a cerciorarnos de lo poco que se necesita para ser feliz.
Las vidas de estos pueblos no se ven afectadas ni por el encarecimiento del petróleo ni por la bajada del valor del dólar.
No necesitan ni de psiquiatras ni de consejeros matrimoniales. No echan en falta ninguno de las multitudes de objetos modernos ni ‘comforts’. No tienen grandes necesidades y sus necesidades provienen de la naturaleza en la que están felizmente ‘extraviados’. No son primitivos, de la manera en la que el hombre uniforme podría suponer, sino son gentes cuyos valores distan de aquellos del hombre moderno. Viven felizmente y en armonía. Al fin y al cabo, ¿no es esto lo que cuenta?
Culturalmente, la región del sur es bastante rica con unas 45 lenguas habladas por pueblos de muy distintos orígenes étnicos. Estas naciones, desde Borena hasta Karo, ofrecen una amplia gama de prácticas culturales.
Una práctica cultural significativa de estos distintos grupos de personas, es la forma en la que construyen sus casas. Particularmente, los Dorze, los Sidama y los Gurage, son conocidos por sus construcciones abovedadas con forma de colmena de abeja, donde demuestran distintos usos del bambú.
Sólo se pueden hacer conjeturas acerca de por que tantas personas viven en un terreno tan pequeño, pero una de las razones probables podría ser el hecho de que el lugar sea el punto de encuentro de cuatro culturas totalmente distintas.
Hay siete grupos distintos de personas que rodean el Parque Nacional de Mago, y por lo tanto, la visita a este parque tiene dos ventajas.
Si bien una de ellas es la de ver a animales salvajes, la otra es la de conocer a estos increíbles pueblos, poder observar sus características culturales y la manera en la que habitan en el parque como parte integral del ecosistema natural.
El valle del Omo es único en cuanto a que cuatro de los mayores grupos lingüísticos, incluidas las lenguas omóticas endémicas, están representadas en un área relativamente pequeña.
Para los antropólogos, el valle del Omo no dista de ser el proverbial “museo viviente”.
A continuación les describimos algunos de los fascinantes pueblos y culturas :
- La tribu Dorze: - Una rica tradición tejedora
Son unos de los pequeños segmentos del grupo de la gran lengua omótica del sur de Etiopía. Antiguamente guerreros, en la actualidad se ganan la vida con la agricultura y el tejido. El nombre Dorze es sinónimo del me jor textil tejido en algodón y de casas de bambú construidas a lo alto, con forma de colmena de abeja. Hay una comunidad bastante importante que vive y teje al norte de Addis, de camino a Entoto. Esta gente hace raramente uso de las fuerzas policiales y administrativas de la ciudad. Todas sus disputas se zanjan como acostumbra la manera tradicional, a través de los ancianos.
- Konso: El pueblo del Tótem de Madera.
A unas 960 millas al suroeste de Addis Abeba se halla la cultivada tierra de Konso, tierra de granito y serpentinas. Los Konso hablan las lenguas cusíticas orientales y se dedican a la agricultura y al tejido.
Este pueblo, enigmático hasta más allá de la imaginación del visitante, simboliza de forma distintiva a sus difuntos con tótems de madera, idealizando a sus figuras y a sus heroicas vidas.
- Hamar & Benna: Los Saltadores de Toros
Muy al sudoeste de la región omótica, ba jo el Monte Buska, viven los pueblos de Hamar y Benna. Estos asombrosos y supersticiosos pueblos, han estado envueltos en un halo misterioso durante más de medio siglo.
Los Hamar y los Benna, dos de los hablantes de lenguas omóticas al suroeste de Etiopía, manifiestan la sabiduría tradicional con el “salto del toro”.
Este rito tiene dos significados: uno es el paso de la niñez a la edad adulta, y la otra es el corte jo cuando tanto hombres como mujeres se adornan para buscar compañero.
Los hombres se adornan la cabeza y la cara con moños de color ocre en los que insertan una pluma de avestruz, mientras que las mujeres llevan el pelo peinado con pequeños mechones de pelo envueltos en ocre mezclado con grasa.
- Mursi & Surma: El pueblo de los platos labiales y lobulares.
En las tierras salvajes del sudeste etíope, viven los Mursi & Surma. Estos pueblos estaban completamente olvidados tanto por Etiopía como por el resto del mundo, y ellos por su parte, tampoco tenían noción ni del mundo exterior ni de Etiopía, hasta finales de los años setenta.
Los pueblos de esta sabana y tierra montañosa tienen unas características culturales tan extensas que ningún viajero dejará de asombrarse.
Mientras que las mujeres ensalzan su belleza y su resistencia a través de los lóbulos y las perforaciones labiales, los hombres demuestran su coraje y resistencia por medio de los torneos de varas.
- Las tribus Karo: El pueblo de los cuerpos pintados con tiza
La tribu Karo, que reside a lo largo de la frontera con el río Omo inferior, incorpora un rico simbolismo cultural en sus rituales al utilizar en sus comunidades, un vistoso arte corporal y peinados intricados dotados de significado.
La ceremonia más importante en la vida de un Karo es el Pilla, o el salto por encima de bueyes. Este ritual marca el paso entre la adolescencia y la edad adulta. La ceremonia es similar a las de los Hamar, pero los Karo sólo tienen cuatro posibilidades de saltar sobre los bueyes sin caer.
- Los Dassanech: El pueblo de la circuncisión.
Hablan una lengua totalmente distinta y pertenecen en realidad al grupo cusitico- parlante del valle del Omo.
El ritual más importante es el llamado ‘dime’. En teoría sólo puede ser circuncidado aquel hombre que ha tenido una hija, aunque en la práctica, la circuncisión se lleva a cabo a un grupo entero de la misma edad. La hija es la más importante en la ceremonia del ‘dime’. Tras la ceremonia que dura seis semanas, los participantes ascienden a “grandes hombres” o a hombres que pueden involucrarse en política.
El ritual de ‘dime’ está directamente conectado a la boda en vistas de una hija, y durante este, se sacrifican muchas piezas de ganado.
|